Hace ya casi dos años que llegó a las librerías italianas Ipnocrazia, un libro firmado por un desconocido filósofo hongkonés - Jianwei Xun - en el que proponía un término nuevo para nombrar una forma de poder que ya no se explicaba bien con la palabra “fascismo”: la hipnocracia. El libro consiguió un interés excepcional.
Jianwei Xun hizo entrevistas en Le Figaro y en El País, y el libro encadenó tres reimpresiones en su primer mes y despertó un interés inesperado en círculos políticos franceses. Sin embargo, el 4 de abril de ese mismo año, la periodista Sabina Minardi reveló en L’Espresso lo que ya se sospechaba: Jianwei Xun no existía. Detrás del nombre estaba Andrea Colamedici, filósofo y editor romano, que había construido el concepto de hipnocracia dialogando con ChatGPT y con Claude.
Casi un año después, Xun —ya desenmascarado— firmó un segundo libro: Pensar con prompts, que es el que interesa hoy en estas líneas. Escrito una vez más a cuatro manos con asistentes IA el libro propone la articulación de una práctica filosófica, la razón generativa: usar prompts e interactuar con los sistemas generativos como una tarea crucial para la producción del conocimiento. El libro Ipnocracia fue el primer experimento. La propuesta completa es una transformación de nuestra relación con el pensamiento mismo, la articulación de la práctica filosófica de nuestra época.
Hace unas semanas entrevistamos aquí a María Pérez Martín (Riama) sobre su manera de cuestionar a la IA para convertirla en su compañera de reflexión. Sus diálogos con la IA son espacios en los que se juega a resetear ideas antes de que se queden fijas. Nos quedamos con ganas de que volviera, y vuelve de la mejor forma posible: a partir de hoy, María inaugura un espacio en Tinta Artificial donde publicará sus diálogos con la IA tal como ocurren.
La creatividad innata
María: Hola Claude, hoy me gustaría que conversáramos de si crees que la creatividad es algo innato en las personas o se desarrolla y se aprende. Quiero tu visión de IA, que no eres humana pero nos p…
Y es aquí donde el libro de Xun y lo que hace María se cruzan con precisión. Si Pensar con prompts es, por su propio subtítulo, una crítica de la razón generativa —una teoría sobre el umbral, escrita desde fuera de él—, lo que hace María es su contrapartida: una práctica de la razón generativa. No necesita el aparato conceptual de Xun para habitar el umbral; simplemente lo habita, con una disciplina que tiene su propio rigor. Es, en sus propias palabras, un intento de volverse transparente y dejar solo la pregunta, “dejándonos a todos frente al espejo que es la IA”.
Si Pensar con prompts es, por su propio subtítulo, una crítica de la razón generativa —una teoría sobre el umbral, escrita desde fuera de él—, lo que hace María es su contrapartida: una práctica de la razón generativa.
La primera conversación que publicamos hoy es sobre la creatividad: si es algo innato o algo que se aprende, si los animales la tienen, y si una IA puede tenerla o solo fingirla. En estos días en los que vuelve a las portadas de la prensa la polémica sobre las novelas escritas con la IA, los mensajes sencillos y contundentes que aparecen en las conversaciones de María nos dicen que el riesgo no es que la máquina nos quite la creatividad, sino que dejemos de ejercerla por creer que ya no merece la pena.
Como es costumbre en Tinta Artificial, hemos escrito esta nota de presentación con la ayuda de D-X-Opus, nuestro asistente de escritura basado en IA. Gracias, María, por prestarnos el umbral.






