Discusión sobre este post

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Avatar de Gonzalo Martin

Hay muchos elementos muy sugestivos en todo el texto. Contaré lo que iba pensando mientras leía. Cuando escribo lo hago, efectivamente, descubriéndome y tirando del hilo sobre una idea principal. Pero a medida que avanzo, empiezo a sentir la necesidad radical de que todo responda a un esquema, una estructura que no sabía antes (y que puede ser clásica, las descritas de tantos años de analizar historias) y que, en mi mente, o funciona como un reloj o no me sirve. Así que puedo quedar estancado resolviendo contradicciones más o menos aparentes, faltas de ritmo y cacofonías. Pero sobre todo llega un punto en que la necesidad de que sea "estructurado" se me impone sobre el lenguaje, el relato y cualquier capricho que en mi cabeza suene como hermoso y pasa a ser ocurrente. Al final, es donde me freno, donde corro el riesgo de no terminar nunca. Por el contrario, encuentro una extremada facilidad en corregir textos ya escritos -por mi o por otros- para dotarlo de un orden, de una lógica interna que ponga todo el texto a su servicio. Sin ningún punto de partida científico. Sólo que yo lo sienta ordenado. El colmo es que cuando parto de una plantilla, es decir, si me dan por ejemplo el viaje del héroe en cajas para rellenar, lo resuelvo a toda velocidad con muchísimo menos riesgo de quedar detenido o agotado en mi propio esfuerzo por el orden interno. Gracias por esta composición.

Avatar de Anabel

Durante mi etapa como estudiante de Economía, uno de los principales desafíos al modelizar determinadas variables (por ejemplo, para estimar la evolución de la dependencia energética o evaluar el cumplimiento de los objetivos del Plan 2020) era distinguir entre causalidad y casualidad, teniendo en cuenta que la correlación no implica necesariamente una relación causal.

Desde mi punto de vista, la creatividad es una cualidad intrínseca del ser humano que se sustenta sobre dos pilares: por un lado, la propia capacidad cognitiva del individuo y por otro lado, la motivación.Sin motivación (y curiosidad) difícilmente puede existir un verdadero proceso creativo.

La inteligencia artificial, tiene la capacidad de procesar volúmenes elevados de datos, que una persona difícilmente podría manejar. Retomando la cuestión del modelizado, disponer de bases de datos mucho más amplias le permite reducir el peso de variables azarosas y detectar patrones con mayor precisión. Esto podría explicar, en parte, por qué la IA ha logrado abordar problemas matemáticos abiertos durante décadas o avanzar en la ejecución de ciclos complejos dentro de la física teórica.

No obstante, el desarrollo de la creatividad en el caso del ser humano, requiere práctica, entrenamiento y estímulo constante para potenciarse. En cierto modo, este proceso resulta comparable al funcionamiento de una IA generativa, cuyo rendimiento también mejora mediante aprendizaje, entrenamiento y retroalimentación continua.

Así que me encuentro totalmente expectante en la evolución de este proyecto, ya que a grandes rasgos (y salvando las distancias) humanos e IA generativa no somos tan distintos en cuanto a creatividad y capacidad de resolución de problemas se trata.

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